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Ciudadanía onubense

Europa, políticos, e intelectuales

From Particulares. Published on 24/10/2014.


Alguien dirá que me equivoco. Y estará en su derecho.
Las personas libres sólo debemos pleitesía a nuestra conciencia. Con eso basta. Con saber que haces lo que debes. A contracorriente si se tercia.
Y eso es todo. Todo en la vida.
Puede que algunos se rían. Que me llamen iluso. Don nadie. Pero reitero: no importa.
Sólo los intelectuales de palabra libre, palomas blancas cuyos vuelos están orientados por el conocimiento y por la praxis personifican al pueblo. Y no todos los partidos ni los políticos que los representan cumplen con este aserto.
Los políticos que desoyen, que prescinden de los intelectuales… o, los intelectuales que se venden a los primeros, nada son. Mercaderes quizá.
En ambos casos sus errores los pagará el inocente y desvalido pueblo: pequeño niño acunado por malos vientos.
No pueden llamarse sabios a quienes estando en posesión de los discernimientos en tal o cual materia los usa en beneficio propio y no los facilita sin contraprestación alguna a la humanidad.
Trabajo digno, sanidad universal y pública, educación, equidad, igualdad entre géneros, cultura y justicia independiente. En esto se basa todo.
Esto es todo lo que debe contener un programa de gobierno. Lo demás, sobra.
Solo el estudio y el pensamiento pueden liberarnos de las tiranas sombras que atenazan nuestros movimientos. Pero, hay que dejarlo claro: fueron los intelectuales quienes inventaron Europa, no los políticos.
No olvidemos esto.
Paco Huelva
Octubre de 2014

La muerte del escritor Ramón Llanes

From Particulares. Published on 23/10/2014.

Cuando las grietas quedan a la vista

From Particulares. Published on 23/10/2014.


Una legión de olas batiéndose contra el muro infranqueable de la usura. Eso es España.
Un ir y venir de seres humanos derramando sudores en el cántaro nunca saciado de los especuladores que, luego, los magos de las finanzas, en un visto y no visto, convierten en oro líquido para el solaz de unos pocos.
Mientras, en la cresta del pétreo farallón en donde se esconden los detentadores del poder real, ondea la bandera de siempre, izada sobre las miserias de los otros, de los que no residen en la fortaleza: los desarrapados, los desahuciados, los sin techo, los sin derechos, los sin voz, los sin nada…
Esta tribu de malditos mercaderes, en la que no es raro ver a políticos de diverso pelaje, aprovecha las aguas calmas para llenar sus particulares arcas con las plusvalías que obtienen de actos que solo pueden calificarse de ominosos: faltos de ética.
En ese opulento y maldito territorio, habitado por los más selectos cleptómanos, conviven y se aparean entre sí para no perder la posición privilegiada que les aporta sus enmarañados y pingües negocios.
Pero, de vez en cuando -las olas que se acercan a la playa, obedientes a los ciclos universales marcados por leyes de exactos coeficientes predichos al detalle por gurús de la estrategia, con alturas exactas de pleamares y bajamares-, ocurre, que del fondo de la tierra, una ronca sacudida hecha de clamorosos reclamos, rompe la falla de la normalidad y una onda de energía liberada sacude aquello que parecía resistente rompiendo todas las barreras inexpugnables.
Poco después, un tsunami de proporciones apocalípticas, con todas las olas aunadas en una sola ola, en una sola acción, en una sola voz, barrerá, como quien limpia un patio sucio con el agua a presión de una manguera, la inmundicia y la soberbia de aquellos que por creerse dioses de lo ajeno, olvidaron, en sus mullidas vidas, la labor de vigilancia y dejaron huellas evidentes de sus tropelías.
Por ahí, por esas ocultas grietas a las que no prestaron atención, entrará la nueva vida a lomos de la solidaridad, la igualdad y la legalidad, y, los jerifaltes, todos, serán guillotinados en las mismas secretas mazmorras en las que en otro tiempo guardaron sus tesoros.
Y comenzará un nuevo ciclo. Así es la vida.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Fe de vida

From Particulares. Published on 22/10/2014.

¡Estoy vivo! Esa fue mi exclamación hace unos años, cuando me bajé de un taxi que me había llevado por las calles de Lisboa a 100 por hora, derrapando y atajando las curvas. “Por muitos anhos”, respondió el taxista, que debía ser un cachondo.

Pues sí, estoy vivo, aunque lleve un mes sin escribir aquí, como me recuerda mi Rakel. Qué queréis: mucho trabajo, algunos viajes (Sevilla, Córdoba…), el Facebook, que está matando los blogs… Pero me resisto a matar este, aunque sólo lo lean cuatro amigos. Si bien no tengo mucho que contar.

Salió mi antología. Me apresuro a advertir que no tengo ejemplares porque me los han quitado de las manos la familia y los amigos de esta Isla. Sin embargo se puede adquirir en librerías (y en formato para e-book) al increíble precio que aparece en pantalla. Acabaré comprando más ejemplares yo mismo, pero para eso tengo que ahorrar. Sigo siendo muy pobre.

Dentro de un mes la presentaré en Sevilla y en Huelva. Ya os avisaré.

Traduzco a Dalton Trumbo, leo a Martin Amis, me lleno la cabeza de futuros poemas. Y disfruto del verano en octubre. Acabamos de subir de la playa. Fuimos a ver la puesta de sol. El agua estaba estupenda pero no quise bañarme para no incordiar a los mariscadores que cogían coquinas. Mañana me bañaré en pelota. Aquí sólo estamos los nativos y unos pocos holandeses. No creo que coincidamos en una playa tan grande.

Y de política no quiero decir nada. Hace mucho calor esta noche para quemarse más. Farewell!

El asedio de Europa

From Particulares. Published on 22/10/2014.


Europa es una fortaleza asediada. Es, cada vez más, un castillo medieval rodeado por seres famélicos que intentan colarse por cualquier rendija de su estructura y que, tal que pedigüeños abandonados a su suerte, observan la entrada y salida del mismo de los señores que viven en el baluarte de piedra.
Máxima Uno: Debemos acostumbrarnos a ver las cosas como son y no como quieran presentárnoslas los que detentan el poder y manejan con mano férrea los destinos de la ciudadanía.
Máxima Dos: Los actos de las personas -por muy simples o complejos que sean- nacen de la Necesidad, del Interés o de ambas cosas a la vez.
Máxima Tres: La invasión de Europa por los hambrientos es un hecho irreversible. El control del comercio mundial por China es otro.
Después de esto diré una frase del Nobel Saramago para la reflexión, dicha pocos años antes de su fallecimiento carnal porque, en sus decires y sus escritos, seguirá vivo mucho tiempo como es de rigor: “Dentro de cincuenta años, la religión mayoritaria en Europa será el islamismo y el idioma obligatorio en nuestros colegios será el chino”.
Esta afirmación, que a muchos les parecerá apocalíptica y de dudoso cumplimiento, podría aceptarse como verosímil sólo con cavilar un poco.
China está a día de hoy a la cabeza del comercio mundial -ningún país occidental puede competir actualmente con ella hasta el punto de que se están poniendo restricciones muy severas al libre movimiento de sus productos- y, en el futuro, el idioma de los negocios será el suyo en detrimento del inglés.
Si camina un rato por su ciudad “mirando viendo” y si aún no se había percatado, observará que pocas academias de idiomas no ofertan ya el chino como idioma alternativo al inglés en el mundo empresarial, mercantil y político.
Lo del islamismo tiene otra génesis, viene transportado en la conciencia de los nuevos moradores que ven en el vecino continente europeo la única fuente para apagar la sed de la Necesidad.
Las antenas parabólicas, Internet, las redes sociales y otros medios de comunicación transmiten imágenes idílicas de Occidente.
No hay más que ver los anuncios publicitarios para darse cuenta de que aún siendo mentira que las sociedades que la componen vivan así, el receptor de tales consignas falsas las recibe como ciertas, generando un ansia incontenible que pone en marcha el éxodo de la población hacia ese paraíso que les entra por los ojos y los oídos y que les llega al estómago directamente, que es donde les duele. Porque el hambre duele.
Esta visión, contemplada desde la estrechura y el secarral en que viven multitud de ciudadanos del continente africano tiene los suficientes atractivos como para intentar la odisea de descubrir un nuevo mundo, aunque se pueda morir en el intento de conseguirlo.
Hace siglos se cruzaba el Atlántico en barcos poco más grandes que una cáscara de nuez y ahora se cruza el estrecho en pateras. Entonces se buscaban tesoros (oro, diamantes, tierras, especias…) y ahora se busca saciar el hambre, en definitiva vivir.
Las formas son diferentes, la finalidad es la misma que antaño, con el matiz de que unos son prescindibles y comer hay que hacerlo de vez en vez si queremos conservar la vida.
La felicidad se ha revestido de colores occidentales para muchos africanos, igual que antes tenía colores americanistas para los europeos.
Luego, cuando llegan, igual que entonces, sólo unos pocos tendrán posibilidad de medio vivir, pero, peor es morir de hambre… pasar la vida masticando la soledad y la miseria en un país desarticulado y sin futuro.
Con la llegada masiva de inmigrantes que nadie podrá parar por las razones expuestas -además de porque la mano de obra incondicional y barata es necesaria para mantener el poder productivo de occidente-, Europa está llamada a mezclarse racialmente.
En esa fusión viene incluida, no lo olvidemos, la aceptación del otro, la convivencia con otros hábitos, con otras formas de entender el mundo, con otras religiones y otras culturas.
De esa mixtura, a pesar de los agoreros (racistas, xenófobos y otras yerbas) que saldrán a la palestra para no perder su hegemonía, saldremos todos reforzados. Que nadie lo dude. Porque la limpieza de sangre, la primacía de la raza blanca, la estupidez de lo ario y otras sandeces no hacen más que mirar el mundo por el caleidoscopio que los identifica como grupo.
Pero costará, costará mucho tiempo aceptar esta nueva situación; puede que varias generaciones de conflictos raciales, de dimes y diretes, de tira y afloja.
En fin, una nueva realidad planea sobre Europa. Oponerse a ella es absurdo, mejor sería intentar poco a poco entender el nuevo contexto en que estamos inmersos.
La solidez de algunos símbolos y baluartes que ahora son intocables deberán ser retocados en aras del bien común. Habrá que dar cabida a otros hasta ahora desconocidos en nuestros pagos. Pero no nos rasguemos las vestiduras. Los símbolos son sólo eso, símbolos. No les demos más importancia de la que tienen.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Generación Beat

From Particulares. Published on 20/10/2014.


En un libro de James Cambell titulado “Loca sabiduría” se cuentan historias de Kerouac, Burroughs, Ginsberg, Stern y Lucien Carr, entre otros escritores que vinieron a conformar lo que se dio en llamar la generación Beat y que hoy es un asunto casi olvidado excepto para los estudiosos de los movimientos o corrientes literarias.
Esta generación parecía seguir el imperativo baudelariano de “…siempre hay que emborracharse, con vino, con poesía, con la virtud, como se quiera; pero hay que emborracharse”.
La verdad es que todos los que se adscribieron a este movimiento fueron un poco como el rey Midas, porque, aunque reinaron, aunque fueron reconocidos, todos fueron muy desgraciados en sus vidas particulares y sociales; al menos eso es lo que se desprende de un análisis pormenorizado de sus originalísimas trayectorias vitales.
Burroughs se compró una esquiladora, puso el dedo meñique de la mano izquierda en la afilada cuchilla y se lo cortó de un tajo.
A diferencia de Van Gogh, Burroughs no ofreció su mutilación a su amada prostituta, sino que se lo llevó -no sé si con alegría o pesar, no me imagino tal escena- emparedado en papel como un bocadillo, a un psicoanalista, quien a la vista del asunto le sugirió de manera urgente un tratamiento psiquiátrico de choque.
Carr asesinó a Kammerer y, aunque le cayeron veinte años, sólo estuvo dos en la cárcel: el mismo tiempo que estuvo Verlaine por disparar contra Rimbaud, pero esta es otra historia de la que hablaremos cuando fuere menester o el momento venga dado.
Esta generación de personas nacida en la parte alta de Manhattan, comulgaba con una serie de elementos que los unía en un todo uniforme, tal como se amalgamaban los antiguos tableros de formica: era entusiasta del jazz, adicta a la marihuana, a las bencedrinas y, por supuesto, a la bebida: a tomar ingentes cantidades de alcohol.
No sé si por el desencanto imperante en la época, o, simplemente, por escanciar la vida con grandes dosis de potentes drogas que les hiciera olvidar un mundo del que voluntariamente habían huido y del que nada deseaban saber.
Un mundo con unas reglas que se negaban a respetar y ni siquiera a reconocer: habían llegado al hartazgo.
Y se inventaron un universo propio, de consignas nuevas.
Poco les importaba que otros le siguieran o no, ellos ya no estaban en la cadena, habían roto el eslabón.
Desde luego, la novedosa óptica con la que diseccionaron el entorno les llevó a crear, sin pretenderlo, creo (no le veo parecido alguno en la génesis con otros movimientos como el surrealismo, el dadaísmo o el ultraísmo), toda una corriente literaria que perdurará en el tiempo con características muy claras y en donde, el viaje, lleve al destino que lleve éste (incluso a la muerte), tiene un papel preponderante: el camino, no la meta; el tránsito, no el objetivo.
La figura del creador como facineroso y ladrón -Genet es nuestro prototipo en Europa-, no era conocida en EE UU hasta que salió a flote esta pléyade de escritores.
Curiosamente, todos ellos fueron delincuentes juveniles sin fe en la sociedad que vivieron.
Esperemos que la apatía y la desidia que presiden los actos de la juventud actual en Europa, ante el desgarro y la desestructuración de la sociedad y de los sistemas en que se organiza, no llegue a estos límites aunque tengamos que prescindir de innovadores similares a los citados.
Parece evidente que el pago que hay que abonar no es el adecuado, máxime, cuando de seguro estos movimientos nacen de una circunstancia social e histórica determinada.
Curiosamente, tal como la que estamos atravesando en España y en Europa en estos instantes: jóvenes muy preparados, mucho más que sus padres, que sus gobernantes, que sus potenciales empresarios y que los testaferros que los esconden.
Los más preparados en calidad, sabiduría y buen hacer que ha tenido jamás Europa, y, sin embargo, no pueden desplegar su talento y ponerlo al servicio de la sociedad porque a los que manejan la marioneta, les dio hace aproximadamente una década por hacer caer el sistema para volverlo a levantar de nuevo; cuando a ellos les salga de la realísimas ganas, que es lo mismo que decir cuando les venga bien para sus oscuros tejemanejes.
Pero, cuidado. Este esparcimiento al que son aficionados los poderosos puede reventarles en la cara y algunos de los movimientos sociales que nada les gusta a los partidos gobernantes en estos momentos, son un fiel reflejo de lo que digo.
El sistema va a reventar, y no tardando mucho. Posiblemente en las próximas elecciones generales.
Tampoco hay que tener miedo. La regeneración es necesaria, no sólo en política, también en la economía y sobre todo en la recuperación de valores y principios.
Hay que diseñar una nueva ética de los comportamientos antes de que se imponga por la fuerza. Que nadie lo dude a estas alturas de la película.
Algunos sistemas o se reciclan, se adaptan, se depuran… o se irán simplemente al carajo, por utilizar un apelativo lábil.
Más conveniente sería poner los medios adecuados para no llegar a la aceptación de tanta radicalidad como práctica habitual de vida, pero, los asentados en el poder siguen aferrados a lo de siempre: erre que erre.
Allá ellos.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Gao Xingjian

From Particulares. Published on 18/10/2014.


Hijo de un banquero y de una actriz, Xingjian vivió muy de cerca la invasión japonesa; fue encuadrado dentro del círculo de personas no deseadas durante la Revolución Cultural China y enviado a un campo de reeducación -¿qué palabra, verdad? ¡Reeducación! Es tenebrosa- entre 1966 y 1976. Se exilió en Francia y su trabajo fue prohibido en China desde 1986.
En el año 2000 la Academia Sueca le concedió el Nobel de literatura, ese cuantioso premio monetario de resonancias mundiales creado por el inventor de la dinamita -quizá para expiar su culpa cuando se dio cuenta de la cantidad de muertos que podrían caer sobre su conciencia-, que consagra una de las grandes antítesis de nuestro tiempo: la unión de la destrucción programada, de la muerte selectiva, como se dice hoy, con la libertad de creación.
Traductor reconocido (de Ionesco, de Beckett, de Kafka -a quien menciona constantemente como paradigma de escritor), novelista, poeta, dramaturgo, director de teatro y pintor (expuso en el Reina Sofía desde enero a abril de 2002), Xingjian reivindica que la literatura sólo puede ser la voz del individuo y que ha de tocar lo esencial del ser humano, lo real, a diferencia de la historia que siempre está contada desde la óptica del poder.
El creador sólo ha de ser fiel a las estructuras que imagina y a las reglas que se impone.
Lo demás son corsés que debe uno quitarse a cada instante.
Quien busque encasillarse se está vendiendo a una moda a una organización o a un sistema ideológico, filosófico o religioso en donde perderá la libertad. Ya no hay creación, hay cumplimiento de una norma.
El lenguaje es para Xingjian una bola de pasta con la que se moldean frases.
Completamente desconocido en China (también en Occidente), por las razones expuestas, es un creador multidisciplinar al que todo espíritu sensible tiene el deber de acercarse.
Yo recomendaría que se hiciera por dos de sus libros más afamados: “El libro de un hombre solo” y “La montaña del alma”.
Después de ellos, cada cual buscará la senda más adecuada a sus preferencias para aproximarse a un hombre libre que escribe siguiendo los dictados de su conciencia.
El único camino posible para todo creador.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Foto-Denuncia calle Médico Luis Buendía

From Particulares. Published on 17/10/2014.

Hemos recibido el siguiente correo electrónico de nuestro amigo Alberto proponiéndonos un artículo: Ayer tarde pasé por esta conocida y transitada calle de la merced. No pude evitar no pararme a fotografiar lo que me parece ya indignante ya no solo aquí, si no por mucho de los lugares en Huelva. Quisiera denunciar este tipo […]

El poncho de los pobres

From Particulares. Published on 16/10/2014.


El Nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias anda buscando raíces en París, en el cementerio de Père-Lachaise desde 1974.
En “Hombres de maíz”, quizá su novela más interesante por profunda y por el dominio del lenguaje, decía: “En el pasto había un mulo, sobre el mulo había un hombre y en el hombre había un muerto”.
Y me pregunto, a la luz de su relectura ¿cuántos muertos vivos más es necesario que vaguen por esta Europa que dice contenernos?
¿Cuántos vivos muertos más nos traerá esta crisis montaraz y sañuda que nos acosa?
¿Cuántos hombres y mujeres más habremos de ver por las calles con ojos de cristal, vacíos de alma y de sentimientos, arrinconados por los demonios financieros?
¿Cuántas pompas de jabón irisarán el aire, cuánta magia acumulada deberemos de descubrir, cuántos sueños rotos nos partirán el alma, cuánto llanto escondido habrá de salir a la luz, cuánto remiendo de ropa vieja habrá que hilvanar, cuánta cola de beneficencia veremos aun, cuántos agujeros más habrá que forjarle al cinturón de la Necesidad para que los de siempre se harten?
¿Cuántas tarjetas negras o blancas o azules hay por ahí, por esos Consejos de Dirección de no sé cuántas entidades, que luego son costeadas o reflotadas con dinero de todos los europeos, incluidos claro está, los españoles?
¿Cuántas?
¡Queremos el número ya, señor Montoro! Hacienda debe tener esto claro: la ciudadanía también puede exigirle a Hacienda una cosa: Transparencia.
Porque es la ciudadanía la que soporta la vesania y los robos de los grandes delincuentes de guante blanco.
Y robar es robar. Y si se hace en grupo y con consentimiento o anuencia de todos, ese grupo se llama una banda de ladrones.
Ya está bien de que la ciudadanía se apriete y se siga apretando la cincha hasta llegar al mísero esqueleto en donde se refleja o contabiliza la indigencia, y además, con el dinero de la misma, se sigan reflotando bancos en donde la gente roba.
Que devuelvan el dinero, que cierren los bancos que no funcionan o, en su caso, si son necesarios, que se nacionalicen. Punto. Señor Montoro. Punto.
Porque, cuando el pelo del sol se pone rojizo, y luego violeta, para ir tirando a negro y convertirse en tizón asperjado de lucecitas estelares, los que algo tenían y los que hace tiempo nada tienen, convertidos en tribus nuevas, lloran noqueados por esta suerte azabache que no sólo les arrebata derechos inalienables sino que también, ahora, en vez de matarlos, los deja vivos para que vean el vesánico destino que los dioses nuevos (esos empresarios estrella, esos financieros de lujo, esos… lo diré claro: ladrones) le han concedido.
Un día le pregunté a mi amigo Néstor Goyanes, pintor y xilógrafo argentino, el porqué pintaba tantos soles en sus cuadros y litografías.
La contestación dejó patente mi desconocimiento: “El sol, amigo Paco, es el poncho de los pobres”.
Y me acuerdo de Néstor y de Asturias y de otros tantos creadores que araron la tierra de los sueños con las armas que poseían, mientras que, en esta vieja Europa, se pierde la palabra de los que han de esgrimirla como arma… como daga vengadora.
Poca ayuda hacen los creadores alimentándose de silencio. Poca.
La palabra es un arma que no mata pero que desarma a los delincuentes, azuza a las conciencias y agita a las masas: usémosla.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Manifestación NO A LOS FOSFOYESOS

From Particulares. Published on 16/10/2014.

Hoy es el día elegido para la manifestación contra los Fosfoyesos que fue suspendida la semana pasada debido a las inclemencias meteorológicas. No puedes faltar. Nadie debería de faltar en esta manifestación que partirá a las 20:00 de la plaza de la Merced y acabará en la Plaza de las Monjas. Ha de ser la […]

Diario previo de un asesino confeso

From Particulares. Published on 14/10/2014.

Hace algunos años que decidí no publicar en papel. No me pregunten las razones porque sería arduo de explicar. Pero, en lo que no he cejado, ha sido en lo de seguir escribiendo todos los días. Los seguidores de “Visiones desde el Sur”, como denominé a esta Web, lo saben.
En un mes de vacaciones terminé este “cuento largo” que titulé “Diario previo de un asesino confeso”.
Quiero decir además, que no lo he repasado. Que soy el Paco Huelva de hace unos años, no el de ahora. Que no sé incluso, si contendrá erratas de mayor o menor bulto.
Hoy, mientras bicheaba en “mi nube”, ha aparecido y he decidido que le toca salir a la luz.
Son 74 páginas en Arial cuerpo 14.
Es un texto raro, escrito como dije en la canícula de un mes de vacaciones estivales.
Si hay osad@s que lleguen al final, espero algún comentario al respecto.
Saludos.
Paco Huelva
Octubre de 2014


Pinchar aquí:diario-previo-de-un-asesino-confeso

Recordar es necesario

From Particulares. Published on 13/10/2014.


Hace muchos días, cuando con veinte duros se compraba un cartón de Celtas cortos -el tabaco preferido de los pobres en esa época negra de España, llena de miserias, de hambre y harta de una dictadura que no acababa de caer-, yo tenía quince años y era alumno interno en una escuela militar de Madrid.
A Franco -eso lo supe después, claro- le quedaban aún tres años de vida. A pesar de la minoría de edad, yo podía, si las circunstancias venían dadas, matar con mi Cetme a todo aquel que habiéndole dado el alto desde una garita -húmeda, fría, sucia, maloliente- no me diera inmediatamente el santo y seña que se había repartido con todo sigilo por el oficial de guardia de ese día.
Dormía, en aquella época gris para la mayor parte de España -excepto para los cada vez menos adeptos acérrimos a la dictadura- en un barracón con setenta compañeros.
Lo hacíamos en unas viejas literas, probablemente tan añejas como el régimen, que chirriaban cuando nos masturbábamos. El compañero de catre, a la fuerza, tenía que soportar los vaivenes del desahogo sexual del camarada -esta palabra estaba prohibida en aquella época- de abajo o de arriba, según donde durmiera.
El reloj de mi vida era el sonido de una corneta que me levantaba, me llamaba, me movilizaba, me acostaba…
Nunca quise ser militar. Sólo quería salir del pueblo y con las condiciones económicas que soportábamos en mi familia no tuve otra opción que marcharme al ejército.
Pasé hambre, frío, miedo y eché mucho de menos -muchísimo- a los míos.
Tenía que hacerme “un hombre” -me decían.
Ahora que lo miro en la distancia y que todo esto es como una niebla instalada en la memoria, sinceramente no sé si lo he conseguido, me refiero a lo de hacerme un hombre.
Hoy preferiría no haber tenido que pasar las vicisitudes por las que transité junto con cientos de chavales, cuya mayoría sólo buscábamos la supervivencia y garantizarnos un trabajo en el futuro: o sea, comer.
Repito, comer diariamente. Tres comidas, a ser posible.
A día de hoy -aunque hace mucho tiempo que tengo ese convencimiento- no quiero ser un hombre, tampoco -aunque podría ser, pero no es mi caso- ser mujer; sólo quiero ser una persona: disfrutar de los derechos que la ciudadanía me otorga independientemente del género con que he nacido y que voluntariamente deseo mantener.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Galatea

From Particulares. Published on 12/10/2014.


Mi madre, que en otro tiempo se llamó Dorice, decía que yo había nacido en Sicilia pero nunca le creí.
También contaba que mi padre era el dios del mar y que era un hombre fuerte, moreno de piel y de pelo rizado y que poseía una mirada penetrante, como si siempre estuviera observando el horizonte.
Según dejó escrito en hojas sueltas -que encontré en la habitación donde falleció- ella sostenía que mi padre tuvo más de cincuenta hijas: que sólo tuvo hijas.
Mis hermanas -según sus datos- habitan todas en el fondo del mar en un palacio que mandó construir mi padre y ocupan el tiempo hilando, tejiendo y cantando. Son muy bellas, tan bonitas como yo y llevan el pelo suelto en largas melenas rizadas por efecto de las ondas del mar.
Al parecer una de mis hermanas, de nombre Tetis, fue la madre de Aquiles, que con el tiempo se convirtió en un héroe griego y sería inmortalizado en la Ilíada.
También es famosa Anfitrite, que se terminaría casando con Neptuno enamorado de su belleza y con el que vive en el fondo del océano. Algunos poetas antiguos para citar al mar nombran a mi hermana, eso deja claro su fama en todo el mundo helénico.
Mi madre asegura que antaño a mis hermanas y a mí nos llamaban las nereidas en honor a mi padre: debió ser un hombre excepcional.
Al menos en mi madre dejó una huella profunda, de esas que no se borran con la muerte, que transcienden a las personas, a las culturas y hasta a los reinos.
Su historia, matizada por los tiempos, se perpetúa generación tras generación alcanzando el lugar donde anidan los mitos, donde la razón deja de ser útil, más cerca de los sueños, de lo etéreo, del deber ser que del ser.
A pesar de mi corta edad, la vida me ha demostrado que es preferible sembrar en los corazones de nuestros semejantes antes que en la tierra fértil. Si se entierran semillas de amor en las almas de nuestros coetáneos, las cosechas venideras serán fecundas para el silo que mantiene nuestra vida y la de nuestros sucesores.
Algo de esto debió hacer mi padre para que su nombre llegue a nosotros tan nítido.
Cuando enterré a mi madre tiré sus cenizas al mar, pensé que era el único sitio donde debían estar. Con suerte, aprovechando las corrientes, parte de sus restos deambularán por los aposentos de mi padre y será feliz.
De regreso a casa conocí, por azar, al hombre del que me enamoré y de cuya agua sigo bebiendo a pesar de su triste muerte.
A pesar de los siglos transcurridos no he encontrado nadie tan hermoso. La belleza que emanaba de su cuerpo nacía de la solidez de su inteligencia; su presencia irradiaba la tranquilidad que buscan todos los espíritus. Era feliz sólo con estar a su lado, con mirarle.
Por aquel tiempo, como suele ocurrir con los opuestos, un hombre horrendo, gigantesco, físicamente mal encarado y de un solo ojo, perseguía mis encantos sin que yo lo autorizase ni diese esperanza alguna.
Su nombre era Polifemo y había vivido en la isla de los cíclopes, estirpe de la que descendía.
No estaba exento de historia aunque a mí, como ya dije, eso no me interesaba. Pudiera ser que fuera hijo de Urano y de Gea -del Cielo y de la Tierra.
En la Odisea, que viene a ser como la segunda parte de la Ilíada, a Polifemo se le atribuye el haber hecho prisionero a Ulises y a doce de sus compañeros a los que pensaba comerse uno a uno.
Acis, mi amor, mi único amor, también era de buena estirpe; su padre era el dios griego Pan, aunque algunos dicen que era hijo del dios romano Fauno. Yo creo que no lo era ni de uno ni de otro.
Parece improbable que de padres tan feos pueda nacer algo tan bello. Ambos eran seres híbridos, mitad hombres mitad cabras, de patas peludas y cuernos en la frente que dedicaron sus vidas a la protección de rebaños y pastores, así como a perseguir mujeres con una lujuria y lubricidad fuera de lo común.
También fueron amantes del vino y de la música, especialmente de la siringa, una especie de pífano o zampoña hecha de cañas sujetas con cuerdas con la que tocaban dulces melodías que enredaban a las mujeres.
Mi tragedia, la que me arrancó el corazón, sobrevino cuando Polifemo, que me perseguía a todas horas, nos sorprendió a Acis y a mí abrazados cerca de un venero que brotaba de una pared rocosa. Fue tal la ira que debió entrarle que, cuando en uno de nuestros juegos amorosos me aparté un poco de Acis, aprovechó para, con su descomunal fuerza de gigante, izar por los aires un inmenso peñasco y aplastar para siempre a mi ahora añorado amor.
El agua de la fuente donde nos reuníamos, seguirá manando y pasando eternamente por entre el cuerpo aplastado de Acis.
Los dioses han querido que este pequeño surtidor se convierta a lo largo de miles de kilómetros en un gran río que desemboca en los dominios de mi padre, en el mar. Yo nunca me he separado de él, siempre he vivido en sus cercanías, escuchando el rumor de su paso fluido, bebiendo el agua que me permite recuperar parte del cuerpo que otrora perdí y al que siempre rendiré pleitesía.
Por ello, cuando Ulises junto con sus compañeros, consiguieron embriagar a Polifemo y aprovechando que se había dormido le clavaron en su único ojo una estaca calentada al rojo vivo, tuve la certeza de que los dioses siempre aplican la justicia, aunque a veces lleguen tarde.
Desde que ocurrieron estos hechos que han sido contados millones de veces, vago por las riberas de los ríos y de los mares; instalada en la memoria de los momentos felices; ajena a las contrariedades del mundo y a las vanidades del cuerpo.
De mi dolor se han hecho multitud de representaciones; las hay en el Museo Nacional de Nápoles, en el Palacio Farnesio de Roma y en muchos otros lugares. No obstante, yo destacaría dos obras: la pintura realizada por Rafael, que él tituló “El triunfo de Galatea” y una escultura existente en París, en Los Jardines de Luxemburgo -en la fuente Médicis- que fue realizada por A. Ottin.
Como veis, mi vida, como la de todos, es un continuo transitar.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Fernando Arrabal, ese genio

From Particulares. Published on 11/10/2014.

Madrid: amado manicomio

From Particulares. Published on 11/10/2014.

Se está cayendo la casa de Diego Díaz Hierro

From Particulares. Published on 11/10/2014.

Nuestro amigo Luis Gento nos ha mandado un correo electrónico con una foto-denuncia del lamentable estado en el que se encuentra la casa del Historiador Diego Díaz Hierro. Según nos cuenta Luis, parece que están derribando un cuartillo de la azotea de la casa. Desconocemos, si el derribo del cuartillo es voluntario para evitar accidentes dado […]

Estaciones (Estío)

From Particulares. Published on 11/10/2014.


El verano es un tiempo de ocios dispersos y lecturas variopintas.
La largura de los días y el calor de las breves noches invitan a indagar en mundos ficticios.
Es hora, para aquellos que disfrutan de la lectura, de seleccionar -no estaría mal pasar del mercado- algunos libros y sobre todo, no desaprovechar la oportunidad para acordarnos de algunos tesoros literarios que duermen un sueño injusto a la espera de mejores horas.
Podríamos acercarnos por ejemplo a Valle-Inclán, quien se atrevió a llamar “viejos idiotas” nada menos que a Cervantes y a Echegaray; o a Villaespesa, que escribía tendido en el suelo sobre una esterilla y de quien Cansinos-Asséns afirmaba, que “era un ignorante, pero cantaba por propia inspiración como un jilguero”.
O a Méndez Bejarano, que tuvo por ídolo a Blanco White; o, por qué no, al extremeño Felipe Trigo, que fue un maestro de la novela erótica y llegó a montar un picadero en la calle del Prado -para acabar como un Werther o un Fígaro pegándose un tiro en la sien en su hotelito de Ciudad Lineal.
Si deseamos alguna cosita breve y entretenida mientras estamos bajo la sombrilla, podríamos recuperar algunos cuentos de Saturnino Callejas.
En ese acercamiento a nuestro pasado literario, encontraremos infinidad de nombres que bastarían para llenar todas las páginas de cualquier periódico y aún necesitaríamos el del día siguiente.
Sea como Cagliostro y busque, en esas historias olvidadas de la literatura española, el oro filosofal con que se hacen los sueños.
Déjese guiar por el dueto que supone leer un buen libro pensado y escrito en castellano, y olvídese del calor y del sobrepeso alimentando el espíritu con los anhelos y frustraciones de nuestros literatos: fuentes de vida.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Estaciones (Otoño-Invierno)

From Particulares. Published on 09/10/2014.


Un atardecer, el horizonte se corona de nubes y una barra gris, casi azulada, aparece por el oeste instalándose en lontananza.
Justo antes de que la luz se extinga, cae una gota de agua: gorda, grande, pesada, como un escupitajo húmedo que agujerea la cuarteada tierra en donde rotura un perfecto y nítido surco.
Poco después, como llamada por la especie, se precipita otra gota, y luego…, irrumpen más, aquí y allá.
De pronto, como algo inevitable, como un sueño del que es imposible despertar, un rayo resquebraja el cielo dibujando garabatos y serpentinas cobrizas en una incipiente lobreguez.
Casi al unísono, un trueno digno de la mayor catástrofe, llena de espanto a los seres vivos que lo perciben acompañado de un rumor de viento que bambolea las copas de los árboles en un baile uniforme, ensayado millones de veces en algún lugar de la memoria del universo.
Las lluvias están aquí.
Como si una puerta se hubiese abierto o cerrado para siempre, según.
Una realidad diferente, una estacionalidad húmeda y pegajosa, otra forma con que medir los objetos y las cosas, en definitiva, otro modelo de comportamiento que el medio nos impone.
Es ya, sin remedio, el momento de la incontinencia; de las lluvias torrenciales; de los regueros que palpan el terreno buscando los cauces originarios; del regreso del riachuelo desaparecido en verano; del aire desalmado y tornadizo que retuerce ramas en árboles centenarios.
El invierno, en breve, romperá la identidad de un otoño que había alfombrado de destellos áureos la tierra y bajo cuyo manto pugnan por salir las setas y la hierba nueva.
Es época de recoger la aceituna antes de que se pudra, de sembrar la huerta de invierno, de hormigas aludas, de bellotas, castañas y madroños, de apilar leña en lugar seco, de sacar la ropa de abrigo…
Es tiempo de nieblas matutinas, de silencios largos a la luz de la lumbre…, y de pensamientos fugaces.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Niños (huelvería)

From Particulares. Published on 09/10/2014.


Un grupo de personas mayores,
niños grandes de movimientos aun torpes,
bajan de un autobús
y caminan asombrados por todo cuanto ven.

Paco Huelva
Octubre de 2014

Manifestación a las 20:00h. ¡FOSFOYESOS FUERA!

From Particulares. Published on 09/10/2014.

Hoy es el día, no puedes faltar. Manifestación contra los Fosfoyesos. Sí, contra ese montón de mierda blanca que hay en las marismas del Tinto, ese “cabezo” blanco que se ve cuando pasas por la circunvalación H30 dirección La Rábida. Ese montón de residuos (o “subproducto”), que no deja de ser un desecho del proceso […]

Presentación de CON & VERSOS (Poetas andaluces para el siglo XXI)

From Particulares. Published on 08/10/2014.


El ciclo ‘Letras Capitales’ inaugura el otoño literario en Huelva con
la presentación de la antología de poetas andaluces Con&Versos


El acto, que tendrá lugar mañana en el Biblioteca Pública Provincial de Huelva, contará con la intervención de Paco Huelva, José Luis Piquero, Eladio Orta y Eva Vaz.

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través del Centro Andaluz de las Letras (CAL) inaugura el programa de actividades ‘Letras Capitales’ en Huelva, mañana, 9 de octubre, con la presentación de la antología Con&Versos, poetas andaluces para el siglo XXI, publicado por Ediciones de la Isla de Siltolá. El encuentro, que será en la Biblioteca Pública Provincial (Av. Martín Alonso Pinzón, 16. Huelva) a las 20.00 horas, contará con la participación de Paco Huelva, José Luis Piquero, Eladio Orta y Eva Vaz.

El programa de encuentros literarios ‘Letras Capitales’ se desarrolla en las ocho provincias andaluzas y en los municipios de Algeciras, Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda, con el objetivo de acercar la creación más actual a los lectores. Este ciclo literario, que se inicia en 2009, se ha convertido en un ejemplo de actividad sostenible, gracias a la estrecha colaboración que se ha articulado, a lo largo de estos años, entre las editoriales, los creadores y sus lectores.

Según Antonio Moreno Ayora, responsable de la edición y selección de poemas, la finalidad de Con&Versos (Isla de Siltolá, 2014) es proporcionar un prontuario de consulta de los principales o más significativos poetas que han publicado en los quince o veinte últimos años del siglo XX y en los primeros lustros del XXI.

Los cincuenta poetas elegidos son: Juan Cobos Wilkins, Manuel Gahete, Luis García Montero, Carmelo Guillén Acosta, Alejandro López Andrada, José Lupiáñez, Francisco Morales Lomas, Eladio Orta, Francisco Ruiz Noguera, José Antonio Sáez, Fernando Sánchez Mayo, Juan José Téllez, Fernando de Villena, Isabel Bono, Álvaro García, Antonio Luis Ginés, Julio César Jiménez, Aurora Luque, Manuel Moya, Luis Muñoz, Rosario Pérez Cabaña, Charo Prados, Balbina Prior, María Rosal, Isabel de Rueda Rubiales, Javier Sánchez Menéndez, Juan Carlos Abril, Marga Blanco Samos, José Cabrera Martos, Begoña Callejón, Sara Castelar Lorca, María Eloy-García, Rocío Hernández Triano, José María Jurado, Raquel Lanseros, Francisco Onieva, Antonio Orihuela, Alejandro Pedregosa, Joaquín Pérez Azaustre, José Luis Rey, Eva Vaz, Álvaro Campos Suárez, Nieves Chillón, David Leo García, Patricia García-Rojo, Elena Medel, María Ramos, Tomás Rodríguez Reyes, Fernando Valverde y Diego Vaya.

La antología está dividida en cuatro partes, una por década: “La fructífera década de 1950″, “1960, el origen de la Posmodernidad”, “Apuntando al nuevo siglo: poetas nacidos en 1970″ y “La poesía del siglo XXI, plenitud de los años ochenta”. De cada poeta se ofrece una práctica nota biobibliográfica, se publica una breve poética y se añaden algunas opiniones críticas.

Pues eso. Que os espero.

Paco Huelva

El niño del olivar

From Particulares. Published on 07/10/2014.


Sin sombra aun, dos mulas y un burro caminan hacia el olivar.
Sobre los serones, tres hombres y un niño mueven ateridos cuerpos al compás inverso del lento tranco de las bestias.
Desde la memoria canto al alba helada posterior a una noche de insomnio. ¡Mañana, a coger aceitunas! -había dicho padre.
Y desde la evocación a madre: ¡Ques mu chico el niño, Curro, mu chico!
Alpargatas de largas cintas, amarradas a los bajos de un viejo pantalón de padre, lleva el niño chico, camino del olivar.
Pañuelo bajo la gorra -que no calma el frío intenso-, zahones sobre el rehecho pantalón, calcetines de lana agujados por madre bajo las alpargatas y… ¡para el olivar!
Pequeñas espuertas de varillas deshojadas, largos palos para varear las tataramitas de los árboles, redes de trazas pequeñas y, la tierra: la tierra dura y escarchada como corazón de diablo.
¡Ques mu chico el niño, Curro, mu chico!
Manos hinchadas, rojas, aturdidas, rebuscan aceitunas, queriendo seguir el ritmo de los tíos, que, acuclillados, llenan una banasta y otra, mientras la del niño apenas media, y, además, no está limpia.
¡Date prisa, coño, y no cojas las hojas ni te pongas de rodillas, niño, que se te van a helar las rodillas, joder! -dicen, en el olivar.
Olor a tierra mojada, ruidos de palos que cimbrean enramadas, olivas que caen por aquí y por allá, un sol que se asienta en el horizonte, los animales que pastan sueltos, un perro que es un puro ladrar… gorriones, chamarices, verderones y hasta una colorida abubilla con un pico largo, muy largo… y el niño, aprendiz de hombre, triste, muy triste y desorientado, en el olivar.
¡Ques mu chico el niño, Curro, mu chico!
Paco Huelva
Octubre de 2014

Cosas de mi padre

From Particulares. Published on 07/10/2014.


Aunque mi padre murió hace más de treinta años está sentado a mi lado mientras conduzco.
Voy explicándole qué cosas he hecho desde su ausencia: el cómo he prosperado a pesar de sus augurios negros sobre mi porvenir; el por qué no fui a su entierro… y otro montón de bagatelas.
Tengo la impresión de que no me está prestando atención; de que está dormido bajo el sombrero borsalino que lleva calado hasta las cejas para que no pueda verle los ojos.
Un furgón al que no puedo esquivar se empotra contra nosotros.
Los servicios de rescate sólo encuentran un cuerpo: el mío. Pero yo sé que mi padre, aunque nadie más lo sepa, estuvo en mi sepelio y me acompañó hasta la puerta del infierno. Él siempre fue muy cumplido.
Lo que no sé, es si entró en tal lugar o se quedó en la puerta hablando con Cerbero. Por ahora no lo he vuelto a ver.
Paco Huelva
Octubre de 2014

El Van Gogh sueco

From Particulares. Published on 06/10/2014.


Ake Ehrenberg falleció en 1990. Antes de su muerte fue sacerdote, general, funcionario de la Sociedad de Naciones, pintor, visionario y sobre todo un viajero intempestivo.
Está enterrado en la iglesia de Andarum, un edificio del siglo XVI en donde uno de sus Cristos preside el ábside. A Ehrenberg se le conoció como el “pintor de la primavera” o “el Van Gogh sueco”.
Ehrenberg sólo pudo vender un puñado de cuadros en toda su vida; sin embargo, en España y bajo la protección de su viuda Carmen Boixadós y tres socios españoles, se encuentra casi toda su herencia pictórica: más de mil cuadros, algunos de los cuales pudieron verse en la Sala de Exposiciones San Hermenegildo de Sevilla. Privilegio que no quise perderme.
Aunque viajaba mucho pasaba meses enteros en España. De ahí que sean recurrentes en sus lienzos motivos típicamente andaluces: la lidia, la sierra de Granada, las puestas de sol de nuestras costas y sobre todo el esplendor de la primavera manifestado en cardos, almendros, rosas, margaritas, hibiscos y helechos.
Ehrenberg conoció a los surrealistas españoles en París y hasta contribuyó de su peculio al famoso primer viaje que hicieron Gala y Salvador Dalí a Nueva York.
La última obra teatral del polifacético Fernando Arrabal “Dalí versus Picasso”, que vi el mes pasado en su estreno en Madrid, incide en los pormenores de este viaje de Dalí y Gala.
Ehrenberg presumía de haber dado la vuelta al mundo tres veces y media y de no haber dejado de pintar nunca. Todo lo que se cruzaba en su camino quedaba reflejado en sus lienzos, de ahí su diversidad temática.
Su pintura sorprende por su colorido y por su movilidad. Especialmente destacables son sus carreras de caballos. Si pueden, acérquense a su obra. Les sorprenderá.
Paco Huelva
Octubre de 2014

El regreso de mi padre

From Particulares. Published on 06/10/2014.


UNO.-
A Faulkner lo enterraron hace cincuenta años pero todo el mundo sabe que no está muerto, que anda esparcido en esquejes y cuando menos lo esperas te lo encuentras sentado en un libro escrito por Cabrera Infante, Onetti, Vargas Llosa, García Márquez, uno de los dos de Rulfo, Carpentier y otro montón de adeptos a su literatura que corretearon y aún caminan por el condado de Yotnapatawpha.
A mí me está ocurriendo algo similar con mi padre.
Mi padre no era escritor pero como si lo fuera. Cada persona escribe su vida aunque no lo sepa. Lo hace paso a paso, día a día.
A mi padre lo he enterrado dos veces, por si las moscas. La primera cuando murió hace más de tres décadas; la segunda cuando lo trasladé a un cementerio nuevo porque en el que estaba había caducado o se había muerto y en su lugar hicieron un parque precioso con flores en donde se mean los perros.
La caja con el muerto de mi padre la bajamos por el balcón reliada en cuerdas porque no cabía por la curva de la escalera. Una odisea aquella. La calle llena de gente y el féretro que si me caigo o no me caigo hasta que lo agarraron los de tierra.
En ese sentido podría decirse que mi padre acudió volando a la tierra que debía contenerlo. Pero mi padre nunca se marchó del todo, no, anduvo por aquí y por allá: por donde le salió de los cojones.
Últimamente me persigue. Y no lo soporto. Lo veo en el espejo del cuarto de baño, en el retrovisor del coche o en las cristaleras de los comercios a los que voy… Además, intenta pasar desapercibido usando una ropa similar a la que yo uso pero ambos sabemos que a mí no me engaña.
Reconozco que parece estar hecho un mar de dudas, lo observo en sus ojos cuando me aguanta la mirada. Mi padre, Curro Coraje -eso le apodaban-, murió con la edad que tengo ahora. Me pregunto si habrá venido a recordarme tal cosa: que él se murió y yo todavía sigo vivo.
La gente me dice que cada vez me parezco más a él pero no es cierto. Es él el que intenta parecerse a mí para pasar desapercibido, para que lo confundan conmigo y nadie sepa quién es uno y quién es otro.
Me pregunto si me estará pidiendo que me muera, como él hizo. Pero, yo creo que un padre no debería pedir eso a un hijo por lo que mejor lo descarto y seguiré observándole, a ver qué pasa.

DOS.-
El jueves pasado fue el día de los muertos. Recogí a mi octogenaria madre y me fui con ella al cementerio. El camposanto estaba lleno de gente: de vivos y de muertos.
No todos los muertos estaban dentro de los nichos, también los había fuera. Personas que aparentan estar vivas pero que llevan una existencia fallida. Son vegetales, están faltos de pensamientos.
Gente huera que hace lo que los demás hacen.
He de reconocer que cuando me acerqué al nicho de mi padre para que mi madre le pusiera unas flores, era como si mi madre me las estuviera dando a mí, porque… mi padre, como ya dije, camina conmigo, reside en mis adentros.
Es difícil explicarle a una madre que yo soy su marido y que tuvimos un hijo que también soy yo. Así que desistí del empeño.
Luego estuve viendo a todos mis muertos y a los de otros.
En un momento de recogimiento de mi progenitora, que quise respetar, me senté en un banco a meditar y decidí no dejar allí en ese desangelado lugar a mis muertos ni un minuto más. Que me los iba a llevar a todos.
Total, si mi padre ya vive conmigo que más da rescatar a toda la familia. Y eso hice. Me traje en mi interior a mi abuelo, a mi hermano, a mis tíos, a mi cuñado y a mi sobrino, a todos.
Cuando escribo esto mi cerebro es una jaula de grillos porque, como llevaban tanto tiempo sin hablar y sin verse, ahora se quitan la palabra unos a otros semejando una orquesta sin director. Pero, mi padre, que siempre fue un líder, ha impuesto silencio y ha dicho dirigiéndose a mí algo que no esperaba.
En concreto, me ha comunicado que no debemos estar aquí, en un artículo, que hemos de marcharnos a un relato o a una novela, que eso es lo que más nos conviene. Que el articulismo es otra cosa, así que, cierra este asunto y pongámonos manos a la obra -dijo-.
Y eso estamos haciendo. Escribiendo el cuento de mi vida que no sabemos si será largo o corto, en donde habitarán mis vivos y mis muertos y los vivos y los muertos de todos los otros que caminaron por el secarral inhóspito de la existencia.
Es tarde y debo irme a la cama. No sé cómo voy a explicar a mi mujer que debe acostarse con tanta gente, pero, algo se me ocurrirá, supongo.
Paco Huelva
Octubre de 2014

Brizna perdida, de Carlos Rafael Ruta

From Particulares. Published on 05/10/2014.


“La embriaguez de tu lluvia
es hambre en la desmesura…”
(C. R. Ruta)

El bonaerense Ruta es poco o nada conocido en España. Ruta aparte de un consumado filósofo es un poeta del pensamiento. Un ser que se inquiere constantemente; que camina mecido en la duda que supone ir, estar yendo siempre; en incesante tránsito hacia la inalcanzable sabiduría: ese viaje oscuro y a la vez numinoso.

“Una ceguera de mar entrelaza nudos de ausencia
y en sus tinieblas de luz o en el tacto de sus estrellas
no ha de darse sin más la brisa que sosiega.
Son naufragios este abandono al cansancio de la certeza,
barruntan voces sin umbral hasta agotar el crisol de la mentira.”

No acosar o intentar encontrar…, sellar, fijar la verdad, no -porque no existe, a pesar de lo que muchos ortodoxos digan-; perseguir en cambio el conocimiento; ese infinito cambiante, ese constructo no moldeable a pesar de los ímprobos esfuerzos de algunos; tornadizo y voluble como el Universo: padre que es de todos los seres y las cosas. Dios. El único hacedor -después de Borges y algunos otros pocos creadores, permítanme la boutade lírica.

“Quizá
la verdad sea fulgor tan sólo
en el árbol sin hojas que el otoño embellece.”

El cada vez más insólito poeta y librero Javier Sánchez Menéndez, sigue empeñado en hacer de La Isla de Siltolá una editorial rigurosa en donde sólo tienen cabida un amplio pero selecto grupo de elegidos.
Hay demasiada mierda (con perdón) impresa.

“Brasero de perfumes
donde consumen su deshacer
las entrañas del pasar.”

Ahora, Javier, ha puesto en circulación “Brizna perdida” de Carlos Rafael Ruta, en la Colección Tierra, con una ilustre y lúcida introducción de Jesús Moreno Sanz -algo extensa para mi gusto; aunque genial, reitero-, quizá porque:

“Has de luchar contra rivales expertos,
desnudo en tu desnudez.”

Dice Moreno Sanz: “Poesía y filosofía se dan en Carlos Ruta paralelamente, y en momentos afortunados tienden a trabarse en una sola unidad expresiva.” Ese es el caso de este poemario.

“El coraje de vivir
se nutre de todas las derrotas.”

Un libro éste de Ruta que ha de ser rumiado con aliento de náufrago que busca en las palabras tablas de salvación.

“Ente leños
donde gasta humedad el tiempo
hay brasas que saben su vestigio.”

Paco Huelva
Octubre de 2014

Jacaranda XII

From Particulares. Published on 01/10/2014.


LA CONFESIÓN
De tanto ir el cántaro a la fuente, o por precisar, de tanto abusar del sexo sin eficaces remedios, alejados como estaban tanto de las consignas del gobierno de dios como del reconocimiento de los ardides inventados por los hombres para no llegar a estos extremos, Gertrudis se quedó preñada, preñadita en sus adentros.
Y lo que fueron gigantescos gozos, placeres extremos… se convirtieron en lamentos internos, en desgraciados suspiros, en un quiero y no puedo, en un qué he hecho por dios, qué desgracia, qué tormento, y, una mañana de mayo, cuando salía el sol nuevo, vino Gertrudis por sí sola, solita, con su reguero de lágrimas en carita de sufrimiento, a arrastrarse a la iglesia en busca de asesoramiento… de un poco de paz, de un poco de paz por favor, que estoy que me muero del peso que descansa en mis hombros, en mis hombros, señor, señor mío, que ya no puedo ¡no puedo!
Allí encontró a don Anastasio, aguardando y guardando lo que es su fuero, y con aflicción constatada vino la desdichada a contarle lo hecho.
Este escuchó con pleitesía, con gran alborozo en el cuerpo, aquello que le decía Gertrudis con lastimeros gestos, con llantos entrecortados, con hipos y mocos sueltos, mientras el cura sonreía tras la celdilla, contento, pensando para sus adentros, el arma que dios le regalaba para dar con el Servando en el suelo.
Vive dios que hay dios, pensaba en su bohío, revolviéndose en el cojín para asentar su crecido cuerpo.
Y se rió de la pobre Gertrudis, preguntándole cómo ocurrió esto, cómo has sido capaz insensata de cometer semejante sacrilegio, encima con un menor, que no sólo es menor sino negro, y ella le explicó lo que le pasaba, su abandono y lo del deseo, y él se deleitó en las preguntas por puro afán de recreo, y se enteró de como fue el guiso, de cómo y dónde ocurrieron los hechos, de cuántas veces fueron, de qué forma y por qué agujeros, y se tocaba el cura lo propio con delectación y sosiego, e hizo la confesión tan larga, tan poco vista en el pueblo, que más de una hora pasara hasta que se derramó en su chiquero.
Paco Huelva
Septiembre de 2014

Casos Pujol

From Particulares. Published on 01/10/2014.

Aviso a navegantes. ¿O alguien piensa que en los gobiernos nacionalistas de Cataluña no queda ningún corrupto en activo…? Mañana Mas.

La banda de los números

From Particulares. Published on 30/09/2014.


Cuando se corrió la voz de su existencia se convirtieron en un fenómeno mediático. Los reporteros pasaban noches enteras en las esquinas, atrincherados, con los visores de las cámaras apuntando a las farmacias que no estaban de guardia, por intentar obtener una exclusiva.
“La banda de los números”, como se la llamaba, sólo daba un golpe al mes y siempre robaba lo mismo: analgésicos, antihipertensivos, cardiotónicos e hipnóticos.
Después de cada asalto dejaban un papel con cuatro números: 67, 83, 74 y 69.
Cada número estaba escrito por una persona distinta según el calígrafo de la policía.
Los cabalistas buscaron razones esotéricas y hasta masónicas para descifrar tal código.
Algunos decían que como la suma de todos los números por separado daba 50, algo tendría que significar eso.
Otros, que podría ser el número de un teléfono móvil al que le sustrajeron un dígito, que había que colocar tras el 67, con lo que obtendríamos 10 números de teléfono para investigar y tirar del hilo.
Ítem más, algunos rijosos, para disimular(se), dijeron que el hecho de que el 69 fuera la última cifra tenía claras connotaciones sexuales ciertamente reprobables.
Cuando se comprobó el pastel, la verdad se ofreció más simple, como casi siempre.
Los tan buscados elementos eran cuatro jubilados con edades de 67, 83, 74 y 69 años respectivamente, de profesiones ex policía, ex atracador de bancos, ex esteta y ex corredor de bolsa, por ese orden, que habían montado la “pandi” para robar las medicinas que les recetaba el médico y que no podían permitirse adquirir porque la habían excluido de la Seguridad Social.
El día de la vista la escalera que da acceso a la Audiencia Provincial era un geriátrico al aire libre.
Dada las altas temperaturas, 40º a la sombra, y la hora del juicio, las dos de la tarde, allí murieron ese día 2014 viejos, que quedaron extendidos en las aceras, el asfalto de la carretera, el césped seco de los nada regados jardines, y, algunos otros, desplomados como muñecos rotos sobre los coches recalentados de los magistrados que estaban en el aparcamiento oficial reservado para sus señorías.
Desde aquel trágico suceso, sin pactar nada ni con dios ni con el diablo, un espabilado ministro del gobierno de España decretó que estaba prohibido envejecer: ¡con dos cojones!
Y por eso ahora no se ven abuelos por lado alguno.
Los viejos andamos escondidos en la sierras, asilvestrados, y pensando en cómo dar un golpe de Estado y mandar a tomar por culo a estos antisociales administradores que gobiernan este puto país, sin tener en cuenta las necesidades que los mayores tenemos.
(Aclaración dickensiana: Esto no es un Cuento.)
Paco Huelva
Septiembre de 2014

Derecho a decidir

From Particulares. Published on 30/09/2014.

Sí, por supuesto: de todas las personas (no sólo de algunas), en todas partes (no sólo en algunos lugares), en cualquier momento (no sólo en algunas ocasiones) y sobre cualquier asunto (no sólo sobre algunas cuestiones). Con las únicas limitaciones que imponga la cordura (no sólo de elecciones vive el demócrata: también ha de tener tiempo para vivir). Quien, sistemáticamente, niega el derecho a decidir o, sencillamente, no lo practica en el 99,9% de las ocasiones posibles, no está legitimado para reivindicarlo, aunque lo invoque mil veces. El hábito no hace al monje: debe predicarse con el ejemplo.


Onubenses.org: Sociedad Civil de Huelva